¿Qué pueden esperar los
hispanoamericanos en cuanto a futuros beneficios de
jubilación del Seguro Social? Un estudio de la Heritage
Foundation revela que la tasa de rendimiento del actual sistema del
Seguro Social será bruscamente inferior de lo que ellos
podrían percibir si colocaran esas mismas retenciones sobre
sus salarios aún si estas se realizaran en las inversiones
privadas más conservadoras.
-
La baja tasa de rendimiento del
Seguro Social afecta negativamente a los hispanoamericanos, cuyos
ahorros potenciales, se ven minimizados en sus retiros. Si
se permitiera a los hispanoamericanos colocar sus impuestos sobre
las nóminas hacia cuentas de inversión seguras,
similares a los planes 401(k), o aún hasta los bonos del
Tesoro, estos acumularían mucho más dinero en ahorros
para sus años de jubilación de lo que probablemente
llegarían a percibir del Seguro Social. Por ejemplo, un
hispano varón, soltero, nacido en 1975 y con ingresos
promedio de aproximadamente $17,900 en sueldos, salarios o ingresos
de actividades por cuenta propia en 1996, puede esperar percibir
una tasa de rendimiento real anual de apenas 1,44% del Seguro
Social. Por el contrario, se podría esperar recibir una tasa
real a largo plazo de por lo menos 2,8% de los bonos del Tesoro de
EE.UU. a largo plazo.
-
El Seguro Social también
genera tasas de rendimiento muy bajas aún para los hogares
hispanos con hijos y que poseen dos fuentes de ingreso.
Una pareja hispana con dos fuentes de ingresos que tenga dos
niños nacidos en 1965 y que perciba salarios promedio
recibidos por hispanoamericanos en los EE.UU. puede esperar una
tasa vitalicia de un rendimiento del 2,17% por parte del Seguro
Social. Esta tasa contrasta con un rendimiento de 3,17% a lo largo
del mismo período obtenible en una cartera
ultra-conservadora,compuesta en un 100% por bonos del Tesoro de
EE.UU., o un rendimiento de 4,67% sobre una cartera prudente
integrada en un 50% por acciones de un mercado de gran actividad
con escasa fluctuación de precios y en un 50% por bonos del
Tesoro de EE.UU. En términos de dólares, 1997
colocado como año base, esta pareja podría esperar
percibir $347,000 más de ingresos, después de la
deducción de impuestos durante el transcurso de su vida, a
partir de una cartera compuesta en partes iguales por bonos del
gobierno y acciones privadas de gran actividad con escasa
fluctuación de precios, situación contraria de lo que
pudieran recibir del Seguro Social.
-
La tasa de rendimiento tiene un
impacto perjudicial sobre las comunidades. Los efectos
acumulativos de las bajas tasas de rendimiento del Seguro Social
podrían ser más apreciados si se considerara una
comunidad hipotética. Supongamos que existiera una ciudad
compuesta íntegramente por 50,000 parejas jóvenes
hispanas, casadas, de aproximadamente 30 años de edad, con
dos ingresos, en las cuales cada persona recibiera el salario
promedio de los hispanos en E.E.U.U. y que cada pareja tuviera dos
niños. El monto acumulativo que una comunidad semejante
podría ahorrar en un plan privado de pensión para el
momento de su jubilación con los mismos dólares que
pagan actualmente en impuestos del Seguro Social, es superior en
más de $12,800 millones (en dólares de 1997) que el
monto que esas parejas obtendrían en beneficios del Seguro
Social. Este monto equivale aproximadamente a la mitad de lo que
gasta el gobierno federal en "bonos alimenticios" (food stamps)
cada año para todo el país junto con la mitad del
gasto federal directo para la educación.
Cómo Una
Pequeña Diferencia En Los Rendimientos Significa Una Gran
Diferencia En Efectivo
"How A Small Difference In
Returns Means Big Differences In Cash"
El poder del interés compuesto sobre una profesión
puede traducirse hasta diferencias pequeñas en la tasa de
rendimiento, en fuertes variaciones en los ahorros a lo largo de
una vida.
Por ejemplo, considerando a un hispano varón joven nacido
en 1975: si en 1998 invirtiera $1,000 a la tasa de rendimiento real
que puede esperar recibir del Seguro Social (1,44%), este monto
habría crecido apenas $876?a un total de $1,876?para el
momento en que llegara a la edad de 67 años. En
contraposición, si él recibiera una tasa de 4,25%
(una estimación conservadora del rendimiento de una cartera
mixta de bonos y títulos valores), su inversión casi
se habría sextuplicado a $6,242. Usando la misma
lógica, lo que parecería ser una diferencia
pequeña en la tasa de rendimiento, resulta ser una gran
diferencia en riqueza neta.
Considérese el caso de una familia hispana con dos
ingresos promedios, en la cual ambos cónyuges hubiesen
nacido en 1965:
- Una familia semejante puede esperar recibir una tasa de
rendimiento real de 2,17% del Seguro Social.
- La inversión de los impuestos del Seguro Social de esta
pareja en bonos del Tesoro de los EE.UU. en cambio, rendiría
una tasa de 3,17% durante las vidas útiles de trabajo de la
pareja. Esta diferencia de un punto porcentual se traduce en
beneficios vitalicios de $106,000 por encima de lo que se
recibiría por el Seguro Social.
- La inversión en una cartera mixta de
bonos-títulos valores generaría una tasa de
rendimiento real de 4,67% para esta pareja. Esta diferencia de 2,5
puntos porcentuales en la tasa de rendimiento real daría
como resultado un nivel de ingresos de retiro, después del
pago de impuestos, aproximadamente en $346,700, cantidad adicional
de lo que podrían ofrecer los beneficios del Seguro
Social.
-
La tasa de rendimiento del Seguro Social para el
retiro es de importancia crucial para cualquiera que esté
interesado en planificar ingresos adecuados para la vejez. Si la
tasa es aproximadamente equivalente a lo que uno obtendría
de las acciones y bonos, entonces podría tener sentido
dirigir los ahorros actuales a otras cosas, además de la
jubilación. Las tasas de rendimiento del Seguro Social para
el retiro son significativamente inferiores a los rendimientos de
bonos o acciones, aún después de hacer ajustes por
inflación y riesgo, lo cual significa que se deben asignar
más ahorros actuales a las necesidades futuras del
retiro.
La
capacidad de las personas individuales para tomar esta
decisión tan importante depende del hecho que vean
claramente su tasa de rendimiento en cuanto al Seguro Social se
refiere. Las estimaciones del Heritage Foundation acerca de la tasa
de rendimiento facilitan esta claridad al hacer referencia
sólo a aquella parte del Seguro Social que ofrece ingresos
para el retiro. Excluimos los componentes diferentes a los del
retiro del Seguro Social, restando los beneficios de supervivencia
previos al retiro y los impuestos que sustenta este programa de
seguro, separado de los cálculos de la tasa de rendimiento
del retiro. En forma similar, Heritage no incluye los impuestos de
pensión a la invalidez en sus estimaciones de la tasa de
rendimiento del retiro. Heritage parte de la suposición que
ni los programas de supervivencia ni los de invalidez son afectados
por la privatización de la porción de los impuestos
sobre la nómina destinados al retiro. El Apéndice
explica en mayor detalle la metodología usada por los
analistas del Heritage Foundation.
Los
defensores del Seguro Social alegan que las tasas de rendimiento
son irrelevantes para las porciones del programa relativas al
Seguro de la Vejez y Supervivencia (OASI). Sugieren que la
intención del Seguro Social es la de procurar ingresos
básicos y decentes para el retiro a los beneficiarios, e
ingresos provisionales para los cónyuges sobrevivientes.
Alegan que los futuros beneficiarios del sistema del Seguro Social
deberían estar ahorrando ahora para obtener ingresos
adicionales a su retiro con los que complementarían
más los escasos beneficios del OASI. De este modo,
sostienen, comparar las tasas del rendimiento de los fondos
privados de jubilación con aquellas provenientes de un
programa público el cual es destinado a pagar durante el
retiro por lo menos el 35% de los salarios percibidos por un
trabajador promedio antes de su jubilación, es como comparar
manzanas con naranjas.
Esta
línea de razonamiento contiene una falla fundamental. Si los
impuestos del Seguro Social fueran lo suficientemente bajos como
para permitirles a los trabajadores ahorrar esos dólares
adicionales para su retiro, entonces es concebible que los
apologistas del sistema estén en lo cierto al caracterizar
al Seguro Social como un programa de pensión de
último recurso. Pero los impuestos del Seguro Social no son
bajos, y están logrando que la mayoría de los
norteamericanos con ingresos bajos y medianos, no puedan ahorrar
para su retiro. Así, la tasa de rendimiento de dichos
impuestos es sumamente importante, especialmente para aquellos
norteamericanos para quienes el Seguro Social constituye su
principal fuente de ahorro para su retiro.
Exclusión
de los Ahorros
A
medida que los impuestos sobre la nómina han ido en aumento,
cada vez más norteamericanos tienen menos dólares
sobrantes para complementar la inversión en sus retiros.
Durante los últimos 25 años, el Congreso y el
Presidente han aumentado los beneficios de la Vejez y de la
Supervivencia con tanta frecuencia y en tal magnitud que, hoy en
día, los niveles elevados de los impuestos sobre los
salarios necesarios para poder pagar dichos beneficios actuales,
excluyen a la inversión privada para el retiro. En 1972, el
trabajador promedio (con su empleador) pagaba 8,1% en
tributación salarial para la Vejez y Supervivencia sobre los
primeros $9,000 de los sueldos y salarios "percibidos" (equivalente
a aproximadamente $21,500 en dólares de 1997); en 1997, ese
trabajador pagaba 10,7% sobre los primeros $65,400 de ingresos (o
los primeros $27,340 en dólares de 1972). Más
aún, entre los años 2020 y 2046, la tasa de impuestos
para la Vejez y los Supervivencia tendría que aumentar a
14,4%, sobre el 10,7% de hoy en día, si no se recortan los
costos del beneficio.
Debido
a los crecientes impuestos a la nómina para retiro, a cada
vez más trabajadores de ingresos bajos y medianos les faltan
los fondos, después del pago de impuestos, necesarios para
crear inversiones de pensión privadas
complementarias. De hecho, los impuestos del Seguro
Social consumen actualmente una proporción igual del
presupuesto de las familias promedio que los desembolsos para
vivienda, y casi tres veces más que los gastos anuales en
salud.
SUPOSICIONES CLAVES Y
METODOLOGÍA
(Para Mayores Detalles, Ver El Apéndice)
Key Assumptions and
Methodology
(for details see Appendix)
Las tasas de rendimiento descendente y la creciente
carga tributaria que implica el sistema actual, afectan
desproporcionadamente a la población hispana
comparativamente más joven. Las tasas de impuestos del
Seguro Social tendrían que aumentar en aproximadamente 40%
desde ahora hasta el año 2050 sólo para mantener
solvente al sistema. La Oficina del Censo de los EE.UU. estima que,
para el año 2050, los hispanos representarán casi un
25% de la población económicamente activa de personas
entre los 18 y 66 años de edad (en comparación con un
11% en 1997), pero sólo el 17% de aquellos que tienen 67
años o más. Estos porcentajes significan que los
trabajadores hispanos soportarán una parte proporcionalmente
mayor de la carga tributaria del Seguro Social, que hoy en
día.
Debido
a los problemas financieros a largo plazo del fondo en fideicomiso
del Seguro Social, los cálculos actuales sobre la tasa de
rendimiento para el Seguro Social probablemente resultarán
optimistas para las generaciones futuras. El hecho es que el Seguro
Social no podrá pagar pensión sobre la vejez a la
generación de los "Baby Boom" sin aumentos tributarios
adicionales hacia los trabajadores, o recortes a los beneficios.
Estos aumentos impositivos o recortes a los beneficios
reducirán aún más las tasas de rendimiento del
Seguro Social afectando a aquellos trabajadores que actualmente se
encuentran en su segunda década de vida -- los miembros de
la llamada Generación X -- y a sus hijos. A medida que las
tasas de rendimiento del Seguro Social se contraen, aumenta la
relevancia de las tasas de rendimiento de fondos privados de
jubilación. Es decir, sencillamente, los miembros de la
Generación X no harán caso omiso al deterioro de las
perspectivas de obtener ingresos adecuados durante sus años
de jubilación; en cambio, insistirán cada vez
más en que existan mayores oportunidades de crear pensiones
que complementen los beneficios a la Vejez del Seguro Social.
Así, la comparación de las tasas de rendimiento de
las cajas de jubilación privadas y públicas
adquirirá una importancia creciente con cada
generación sucesiva.
Adicionalmente, la tasa de rendimiento es
importante porque el efecto de desplazamiento que ejerce el alto
nivel de impuestos al Seguro Social sobre los ahorros privados de
los trabajadores de bajos y medianos ingresos, afecta al patrimonio
que pueda ser dejado a la siguiente generación.
Muy
pocos efectos del Seguro Social son tan involuntarios o
perjudiciales para los trabajadores de bajos y medianos ingresos
como es la presión que ejercen los altos impuestos a la
nómina sobre la formación de transferencias de
riqueza intergeneracionales.
La
incapacidad de los trabajadores de escasos recursos para acumular
suficientes ahorros como para dejarles una reserva de ahorros a sus
hijos puede significar que sus hijos serán tan dependientes
como sus padres de su cheque mensual del Seguro Social. Esto
significa que las comunidades pobres no tendrán tanto
capital "cultivado en casa" con el cual puedan crear nuevos empleos
y fuentes de ingresos. Sin esos empleos e ingresos, los miembros de
la siguiente generación tendrán menos capacidad de
ahorro para su jubilación. Así, al minar a punta de
impuestos la oportunidad de una generación de ayudar a la
siguiente a empezar a generar ingresos a un mayor nivel, el sistema
del Seguro Social funciona como un lastre para las generaciones
futuras.
Efecto Acumulativo
Sobre Las Comunidades
Aunque
una baja tasa de rendimiento y crecientes impuestos del Seguro
Social reducen los ahorros potenciales de jubilación de cada
hogar en particular, es importante apreciar su efecto acumulativo
sobre las comunidades. Tanto en las comunidades ricas como pobres,
una menor cantidad de dinero acumulado en cada hogar para los
años de retiro significa menos dinero en la comunidad no
sólo para gastos de manutención, sino también
para nuevas empresas, para enviar a los hijos a la universidad y,
en general, para darle a la generación siguiente una base
financiera más segura. En resumen, cada generación
sucesiva en una comunidad se ve debilitada financieramente por una
baja tasa de rendimiento del Seguro Social.
Para
obtener un panorama aproximado del impacto acumulativo sobre una
comunidad, considérese una comunidad hipotética,
reducida, de 200,000 residentes hispanos. En esta comunidad
imaginaria hay 50,000 familias, cada una compuesta de cuatro
personas; todos los padres tienen 30 años de edad y ambos
padres trabajan, percibiendo los ingresos promedios de los hispanos
($17,911 en 1996). Supongamos que nadie emigra ni ingresa a esta
comunidad. En esta comunidad hipotética simplificada al
extremo, la diferencia entre la cantidad de ahorros de toda una
vida que acumularían los padres colocando sus dólares
de impuestos al Seguro Social en carteras conservadoras para el
momento de su jubilación y el monto obtenido en realidad del
Seguro Social sería de aproximadamente $12,800 millones en
dólares de 1997 (en base a casos sobre familias que son
analizados más adelante en este estudio). Estos son los
ahorros a los que deben renunciar debido al sistema tributario
fallido del Seguro Social y, de hecho, es dinero drenado de su
comunidad durante sus años útiles de trabajo.
Indudablemente, este ejemplo es ficticio
por completo y los cálculos verdaderos de comunidades reales
variarían ampliamente. Pero este ejemplo sirve para ilustrar
que las deficiencias del Seguro Social para los hogares
individuales implican un impacto significativo para la salud
financiera a largo plazo de comunidades a lo largo y ancho de los
Estados Unidos.
Tasas De
Rendimiento Del Seguro
Social Para Las Familias Hispanas
La
Heritage Foundation ha calculado las tasas de rendimiento ajustadas
por inflación (o "reales") para diversos segmentos de la
población hispana, comparando estos rendimientos con las
tasas de rendimiento que podrían recibir los trabajadores si
se les permitiera invertir sus retenciones del Seguro Social en
inversiones privadas seguras para su jubilación. Estos
cálculos muestran que muchos tipos de familias hispanas
reciben rendimientos relativamente bajos por los impuestos que
pagan en el curso de su vida.
Los
defensores del Seguro Social alegan frecuentemente que los
beneficios sobre la Vejez y Supervivencia ayudan especialmente a
los trabajadores de menores ingresos. ¿Pero realmente lo
hacen? ¿El Seguro Social le ofrece a muchos
hispanoamericanos un rendimiento decente de pensión sobre
todos los impuestos que pagaron en el sistema a lo largo de su vida
útil de trabajo?
Como
lo indica el Gráfico
1, una familia hispana que percibe los sueldos promedio
recibidos por los hispanoamericanos en los E.E.U.U probablemente
recibirá, en el mejor de los casos, una tasa de rendimiento
real mediocre - y en el peor de los casos una muy pobre - la del
Seguro Social, a pesar del hecho de que las fórmulas del
Seguro Social están diseñadas expresamente para
redistribuir los ingresos hacia los pensionistas con historiales de
trabajo y con ingresos promedio bajos. A las parejas con un solo
miembro hábil, que perciben ingresos promedios, nacidas
antes de 1935, quienes han pagado impuestos sobre la nómina
mucho más bajos durante su vida, les va mejor que a muchos
de los trabajadores más jóvenes. Sin embargo, hasta
la tasa de rendimiento en el mejor de los casos (4,9% para una
pareja con un solo miembro generador de ingresos, con hijos, en la
cual el trabajador hubiera nacido en 1932), está por debajo
del 7%, estimación conservadora de la que los economistas
consideran que es la tasa real de rendimiento del patrimonio a
largo plazo. Todos los demás grupos de
ingresos promedio están por debajo de esta tasa de
rendimiento, o muy por debajo de las tasas de rendimiento
disponibles para los norteamericanos que tienen la oportunidad de
invertir en acciones y bonos a largo plazo.
- La "Tasa de Rendimiento" es una estadística utilizada
comúnmente para medir el desempeño de una
inversión, en cuanto a ingresos. Representa la tasa anual de
incremento en el valor de una inversión y generalmente, es
expresada en términos porcentuales.
- Todos los cálculos están ajustados por
inflación.
- Tanto la participación del empleado como del empleador
en los impuestos a la nómina se incluye en los
cálculos.
- A menos que se señale lo contrario, se usan los
beneficios del Seguro Social y los rendimientos de la
inversión privada, después del pago de impuestos,
para fines de comparación. Es decir, se han restado los
impuestos sobre la renta federal aplicables a los beneficios de
jubilación del Seguro Social (en los pocos casos en que
dichos beneficios son gravables) y de los ingresos del retiro
derivados de los ahorros privados para la jubilación.
- A fin de enfocar sólo en los temas de retiro individual
en torno al Seguro Social, se resta el costo estimado del seguro de
los beneficios a la supervivencia después de la
jubilación, de los impuestos a la nómina del OASI.
Así, sólo se comparan los impuestos sobre la renta y
los beneficios de la jubilación. De igual manera, el modelo
del Seguro Social del Heritage Foundation no supone ningún
cambio en la pensión de invalidez bajo ninguno de los
escenarios alternativos que se describen en el presente estudio. El
mantenimiento de pagos "constantes" del seguro de invalidez
significa que las tasas de rendimiento en este estudio reflejan
solamente la porción de jubilación de los numerosos
programas del Seguro Social. Además, el modelo del Seguro
Social del Heritage Foundation mantiene constante los beneficios y
tributaciones de los beneficios a la supervivencia, antes de la
jubilación, que sustentan este programa.
- Los incrementos futuros en la expectativa de vida y los
sueldos, son tomados en cuenta. A menos que se indique lo
contrario, son consistentes con las suposiciones intermedias de la
Junta de Fideicomisarios del Fondo en Fideicomiso del OASI.
- A menos que se indique lo contrario, las alternativas de
inversión "privada" que se describen en el presente estudio
se basan en cuentas con impuestos diferidos similares a las cuentas
individuales del retiro (IRAs, o "Individual Retirement Accounts"),
pero con contribuciones iniciales que no son deducibles de los
impuestos.
¿Qué pueden esperar los
hispanoamericanos en cuanto a futuros beneficios de
jubilación del Seguro Social? Un estudio de la Heritage
Foundation revela que la tasa de rendimiento del actual sistema del
Seguro Social será bruscamente inferior de lo que ellos
podrían percibir si colocaran esas mismas retenciones sobre
sus salarios aún si estas se realizaran en las inversiones
privadas más conservadoras.
-
La baja tasa de rendimiento del
Seguro Social afecta negativamente a los hispanoamericanos, cuyos
ahorros potenciales, se ven minimizados en sus retiros. Si
se permitiera a los hispanoamericanos colocar sus impuestos sobre
las nóminas hacia cuentas de inversión seguras,
similares a los planes 401(k), o aún hasta los bonos del
Tesoro, estos acumularían mucho más dinero en ahorros
para sus años de jubilación de lo que probablemente
llegarían a percibir del Seguro Social. Por ejemplo, un
hispano varón, soltero, nacido en 1975 y con ingresos
promedio de aproximadamente $17,900 en sueldos, salarios o ingresos
de actividades por cuenta propia en 1996, puede esperar percibir
una tasa de rendimiento real anual de apenas 1,44% del Seguro
Social. Por el contrario, se podría esperar recibir una tasa
real a largo plazo de por lo menos 2,8% de los bonos del Tesoro de
EE.UU. a largo plazo.
-
El Seguro Social también
genera tasas de rendimiento muy bajas aún para los hogares
hispanos con hijos y que poseen dos fuentes de ingreso.
Una pareja hispana con dos fuentes de ingresos que tenga dos
niños nacidos en 1965 y que perciba salarios promedio
recibidos por hispanoamericanos en los EE.UU. puede esperar una
tasa vitalicia de un rendimiento del 2,17% por parte del Seguro
Social. Esta tasa contrasta con un rendimiento de 3,17% a lo largo
del mismo período obtenible en una cartera
ultra-conservadora,compuesta en un 100% por bonos del Tesoro de
EE.UU., o un rendimiento de 4,67% sobre una cartera prudente
integrada en un 50% por acciones de un mercado de gran actividad
con escasa fluctuación de precios y en un 50% por bonos del
Tesoro de EE.UU. En términos de dólares, 1997
colocado como año base, esta pareja podría esperar
percibir $347,000 más de ingresos, después de la
deducción de impuestos durante el transcurso de su vida, a
partir de una cartera compuesta en partes iguales por bonos del
gobierno y acciones privadas de gran actividad con escasa
fluctuación de precios, situación contraria de lo que
pudieran recibir del Seguro Social.
-
La tasa de rendimiento tiene un
impacto perjudicial sobre las comunidades. Los efectos
acumulativos de las bajas tasas de rendimiento del Seguro Social
podrían ser más apreciados si se considerara una
comunidad hipotética. Supongamos que existiera una ciudad
compuesta íntegramente por 50,000 parejas jóvenes
hispanas, casadas, de aproximadamente 30 años de edad, con
dos ingresos, en las cuales cada persona recibiera el salario
promedio de los hispanos en E.E.U.U. y que cada pareja tuviera dos
niños. El monto acumulativo que una comunidad semejante
podría ahorrar en un plan privado de pensión para el
momento de su jubilación con los mismos dólares que
pagan actualmente en impuestos del Seguro Social, es superior en
más de $12,800 millones (en dólares de 1997) que el
monto que esas parejas obtendrían en beneficios del Seguro
Social. Este monto equivale aproximadamente a la mitad de lo que
gasta el gobierno federal en "bonos alimenticios" (food stamps)
cada año para todo el país junto con la mitad del
gasto federal directo para la educación.
Cómo Una
Pequeña Diferencia En Los Rendimientos Significa Una Gran
Diferencia En Efectivo
"How A Small Difference In
Returns Means Big Differences In Cash"
El poder del interés compuesto sobre una profesión
puede traducirse hasta diferencias pequeñas en la tasa de
rendimiento, en fuertes variaciones en los ahorros a lo largo de
una vida.
Por ejemplo, considerando a un hispano varón joven nacido
en 1975: si en 1998 invirtiera $1,000 a la tasa de rendimiento real
que puede esperar recibir del Seguro Social (1,44%), este monto
habría crecido apenas $876?a un total de $1,876?para el
momento en que llegara a la edad de 67 años. En
contraposición, si él recibiera una tasa de 4,25%
(una estimación conservadora del rendimiento de una cartera
mixta de bonos y títulos valores), su inversión casi
se habría sextuplicado a $6,242. Usando la misma
lógica, lo que parecería ser una diferencia
pequeña en la tasa de rendimiento, resulta ser una gran
diferencia en riqueza neta.
Considérese el caso de una familia hispana con dos
ingresos promedios, en la cual ambos cónyuges hubiesen
nacido en 1965:
- Una familia semejante puede esperar recibir una tasa de
rendimiento real de 2,17% del Seguro Social.
- La inversión de los impuestos del Seguro Social de esta
pareja en bonos del Tesoro de los EE.UU. en cambio, rendiría
una tasa de 3,17% durante las vidas útiles de trabajo de la
pareja. Esta diferencia de un punto porcentual se traduce en
beneficios vitalicios de $106,000 por encima de lo que se
recibiría por el Seguro Social.
- La inversión en una cartera mixta de
bonos-títulos valores generaría una tasa de
rendimiento real de 4,67% para esta pareja. Esta diferencia de 2,5
puntos porcentuales en la tasa de rendimiento real daría
como resultado un nivel de ingresos de retiro, después del
pago de impuestos, aproximadamente en $346,700, cantidad adicional
de lo que podrían ofrecer los beneficios del Seguro
Social.
-
La tasa de rendimiento del Seguro Social para el
retiro es de importancia crucial para cualquiera que esté
interesado en planificar ingresos adecuados para la vejez. Si la
tasa es aproximadamente equivalente a lo que uno obtendría
de las acciones y bonos, entonces podría tener sentido
dirigir los ahorros actuales a otras cosas, además de la
jubilación. Las tasas de rendimiento del Seguro Social para
el retiro son significativamente inferiores a los rendimientos de
bonos o acciones, aún después de hacer ajustes por
inflación y riesgo, lo cual significa que se deben asignar
más ahorros actuales a las necesidades futuras del
retiro.
La
capacidad de las personas individuales para tomar esta
decisión tan importante depende del hecho que vean
claramente su tasa de rendimiento en cuanto al Seguro Social se
refiere. Las estimaciones del Heritage Foundation acerca de la tasa
de rendimiento facilitan esta claridad al hacer referencia
sólo a aquella parte del Seguro Social que ofrece ingresos
para el retiro. Excluimos los componentes diferentes a los del
retiro del Seguro Social, restando los beneficios de supervivencia
previos al retiro y los impuestos que sustenta este programa de
seguro, separado de los cálculos de la tasa de rendimiento
del retiro. En forma similar, Heritage no incluye los impuestos de
pensión a la invalidez en sus estimaciones de la tasa de
rendimiento del retiro. Heritage parte de la suposición que
ni los programas de supervivencia ni los de invalidez son afectados
por la privatización de la porción de los impuestos
sobre la nómina destinados al retiro. El Apéndice
explica en mayor detalle la metodología usada por los
analistas del Heritage Foundation.
Los
defensores del Seguro Social alegan que las tasas de rendimiento
son irrelevantes para las porciones del programa relativas al
Seguro de la Vejez y Supervivencia (OASI). Sugieren que la
intención del Seguro Social es la de procurar ingresos
básicos y decentes para el retiro a los beneficiarios, e
ingresos provisionales para los cónyuges sobrevivientes.
Alegan que los futuros beneficiarios del sistema del Seguro Social
deberían estar ahorrando ahora para obtener ingresos
adicionales a su retiro con los que complementarían
más los escasos beneficios del OASI. De este modo,
sostienen, comparar las tasas del rendimiento de los fondos
privados de jubilación con aquellas provenientes de un
programa público el cual es destinado a pagar durante el
retiro por lo menos el 35% de los salarios percibidos por un
trabajador promedio antes de su jubilación, es como comparar
manzanas con naranjas.
Esta
línea de razonamiento contiene una falla fundamental. Si los
impuestos del Seguro Social fueran lo suficientemente bajos como
para permitirles a los trabajadores ahorrar esos dólares
adicionales para su retiro, entonces es concebible que los
apologistas del sistema estén en lo cierto al caracterizar
al Seguro Social como un programa de pensión de
último recurso. Pero los impuestos del Seguro Social no son
bajos, y están logrando que la mayoría de los
norteamericanos con ingresos bajos y medianos, no puedan ahorrar
para su retiro. Así, la tasa de rendimiento de dichos
impuestos es sumamente importante, especialmente para aquellos
norteamericanos para quienes el Seguro Social constituye su
principal fuente de ahorro para su retiro.
Exclusión
de los Ahorros
A
medida que los impuestos sobre la nómina han ido en aumento,
cada vez más norteamericanos tienen menos dólares
sobrantes para complementar la inversión en sus retiros.
Durante los últimos 25 años, el Congreso y el
Presidente han aumentado los beneficios de la Vejez y de la
Supervivencia con tanta frecuencia y en tal magnitud que, hoy en
día, los niveles elevados de los impuestos sobre los
salarios necesarios para poder pagar dichos beneficios actuales,
excluyen a la inversión privada para el retiro. En 1972, el
trabajador promedio (con su empleador) pagaba 8,1% en
tributación salarial para la Vejez y Supervivencia sobre los
primeros $9,000 de los sueldos y salarios "percibidos" (equivalente
a aproximadamente $21,500 en dólares de 1997); en 1997, ese
trabajador pagaba 10,7% sobre los primeros $65,400 de ingresos (o
los primeros $27,340 en dólares de 1972). Más
aún, entre los años 2020 y 2046, la tasa de impuestos
para la Vejez y los Supervivencia tendría que aumentar a
14,4%, sobre el 10,7% de hoy en día, si no se recortan los
costos del beneficio.
Debido
a los crecientes impuestos a la nómina para retiro, a cada
vez más trabajadores de ingresos bajos y medianos les faltan
los fondos, después del pago de impuestos, necesarios para
crear inversiones de pensión privadas
complementarias. De hecho, los impuestos del Seguro
Social consumen actualmente una proporción igual del
presupuesto de las familias promedio que los desembolsos para
vivienda, y casi tres veces más que los gastos anuales en
salud.
SUPOSICIONES CLAVES Y
METODOLOGÍA
(Para Mayores Detalles, Ver El Apéndice)
Key Assumptions and
Methodology
(for details see Appendix)
Las tasas de rendimiento descendente y la creciente
carga tributaria que implica el sistema actual, afectan
desproporcionadamente a la población hispana
comparativamente más joven. Las tasas de impuestos del
Seguro Social tendrían que aumentar en aproximadamente 40%
desde ahora hasta el año 2050 sólo para mantener
solvente al sistema. La Oficina del Censo de los EE.UU. estima que,
para el año 2050, los hispanos representarán casi un
25% de la población económicamente activa de personas
entre los 18 y 66 años de edad (en comparación con un
11% en 1997), pero sólo el 17% de aquellos que tienen 67
años o más. Estos porcentajes significan que los
trabajadores hispanos soportarán una parte proporcionalmente
mayor de la carga tributaria del Seguro Social, que hoy en
día.
Debido
a los problemas financieros a largo plazo del fondo en fideicomiso
del Seguro Social, los cálculos actuales sobre la tasa de
rendimiento para el Seguro Social probablemente resultarán
optimistas para las generaciones futuras. El hecho es que el Seguro
Social no podrá pagar pensión sobre la vejez a la
generación de los "Baby Boom" sin aumentos tributarios
adicionales hacia los trabajadores, o recortes a los beneficios.
Estos aumentos impositivos o recortes a los beneficios
reducirán aún más las tasas de rendimiento del
Seguro Social afectando a aquellos trabajadores que actualmente se
encuentran en su segunda década de vida -- los miembros de
la llamada Generación X -- y a sus hijos. A medida que las
tasas de rendimiento del Seguro Social se contraen, aumenta la
relevancia de las tasas de rendimiento de fondos privados de
jubilación. Es decir, sencillamente, los miembros de la
Generación X no harán caso omiso al deterioro de las
perspectivas de obtener ingresos adecuados durante sus años
de jubilación; en cambio, insistirán cada vez
más en que existan mayores oportunidades de crear pensiones
que complementen los beneficios a la Vejez del Seguro Social.
Así, la comparación de las tasas de rendimiento de
las cajas de jubilación privadas y públicas
adquirirá una importancia creciente con cada
generación sucesiva.
Adicionalmente, la tasa de rendimiento es
importante porque el efecto de desplazamiento que ejerce el alto
nivel de impuestos al Seguro Social sobre los ahorros privados de
los trabajadores de bajos y medianos ingresos, afecta al patrimonio
que pueda ser dejado a la siguiente generación.
Muy
pocos efectos del Seguro Social son tan involuntarios o
perjudiciales para los trabajadores de bajos y medianos ingresos
como es la presión que ejercen los altos impuestos a la
nómina sobre la formación de transferencias de
riqueza intergeneracionales.
La
incapacidad de los trabajadores de escasos recursos para acumular
suficientes ahorros como para dejarles una reserva de ahorros a sus
hijos puede significar que sus hijos serán tan dependientes
como sus padres de su cheque mensual del Seguro Social. Esto
significa que las comunidades pobres no tendrán tanto
capital "cultivado en casa" con el cual puedan crear nuevos empleos
y fuentes de ingresos. Sin esos empleos e ingresos, los miembros de
la siguiente generación tendrán menos capacidad de
ahorro para su jubilación. Así, al minar a punta de
impuestos la oportunidad de una generación de ayudar a la
siguiente a empezar a generar ingresos a un mayor nivel, el sistema
del Seguro Social funciona como un lastre para las generaciones
futuras.
Efecto Acumulativo
Sobre Las Comunidades
Aunque
una baja tasa de rendimiento y crecientes impuestos del Seguro
Social reducen los ahorros potenciales de jubilación de cada
hogar en particular, es importante apreciar su efecto acumulativo
sobre las comunidades. Tanto en las comunidades ricas como pobres,
una menor cantidad de dinero acumulado en cada hogar para los
años de retiro significa menos dinero en la comunidad no
sólo para gastos de manutención, sino también
para nuevas empresas, para enviar a los hijos a la universidad y,
en general, para darle a la generación siguiente una base
financiera más segura. En resumen, cada generación
sucesiva en una comunidad se ve debilitada financieramente por una
baja tasa de rendimiento del Seguro Social.
Para
obtener un panorama aproximado del impacto acumulativo sobre una
comunidad, considérese una comunidad hipotética,
reducida, de 200,000 residentes hispanos. En esta comunidad
imaginaria hay 50,000 familias, cada una compuesta de cuatro
personas; todos los padres tienen 30 años de edad y ambos
padres trabajan, percibiendo los ingresos promedios de los hispanos
($17,911 en 1996). Supongamos que nadie emigra ni ingresa a esta
comunidad. En esta comunidad hipotética simplificada al
extremo, la diferencia entre la cantidad de ahorros de toda una
vida que acumularían los padres colocando sus dólares
de impuestos al Seguro Social en carteras conservadoras para el
momento de su jubilación y el monto obtenido en realidad del
Seguro Social sería de aproximadamente $12,800 millones en
dólares de 1997 (en base a casos sobre familias que son
analizados más adelante en este estudio). Estos son los
ahorros a los que deben renunciar debido al sistema tributario
fallido del Seguro Social y, de hecho, es dinero drenado de su
comunidad durante sus años útiles de trabajo.
Indudablemente, este ejemplo es ficticio
por completo y los cálculos verdaderos de comunidades reales
variarían ampliamente. Pero este ejemplo sirve para ilustrar
que las deficiencias del Seguro Social para los hogares
individuales implican un impacto significativo para la salud
financiera a largo plazo de comunidades a lo largo y ancho de los
Estados Unidos.
Tasas De
Rendimiento Del Seguro
Social Para Las Familias Hispanas
La
Heritage Foundation ha calculado las tasas de rendimiento ajustadas
por inflación (o "reales") para diversos segmentos de la
población hispana, comparando estos rendimientos con las
tasas de rendimiento que podrían recibir los trabajadores si
se les permitiera invertir sus retenciones del Seguro Social en
inversiones privadas seguras para su jubilación. Estos
cálculos muestran que muchos tipos de familias hispanas
reciben rendimientos relativamente bajos por los impuestos que
pagan en el curso de su vida.
Los
defensores del Seguro Social alegan frecuentemente que los
beneficios sobre la Vejez y Supervivencia ayudan especialmente a
los trabajadores de menores ingresos. ¿Pero realmente lo
hacen? ¿El Seguro Social le ofrece a muchos
hispanoamericanos un rendimiento decente de pensión sobre
todos los impuestos que pagaron en el sistema a lo largo de su vida
útil de trabajo?
Como
lo indica el Gráfico
1, una familia hispana que percibe los sueldos promedio
recibidos por los hispanoamericanos en los E.E.U.U probablemente
recibirá, en el mejor de los casos, una tasa de rendimiento
real mediocre - y en el peor de los casos una muy pobre - la del
Seguro Social, a pesar del hecho de que las fórmulas del
Seguro Social están diseñadas expresamente para
redistribuir los ingresos hacia los pensionistas con historiales de
trabajo y con ingresos promedio bajos. A las parejas con un solo
miembro hábil, que perciben ingresos promedios, nacidas
antes de 1935, quienes han pagado impuestos sobre la nómina
mucho más bajos durante su vida, les va mejor que a muchos
de los trabajadores más jóvenes. Sin embargo, hasta
la tasa de rendimiento en el mejor de los casos (4,9% para una
pareja con un solo miembro generador de ingresos, con hijos, en la
cual el trabajador hubiera nacido en 1932), está por debajo
del 7%, estimación conservadora de la que los economistas
consideran que es la tasa real de rendimiento del patrimonio a
largo plazo. Todos los demás grupos de
ingresos promedio están por debajo de esta tasa de
rendimiento, o muy por debajo de las tasas de rendimiento
disponibles para los norteamericanos que tienen la oportunidad de
invertir en acciones y bonos a largo plazo.
- La "Tasa de Rendimiento" es una estadística utilizada
comúnmente para medir el desempeño de una
inversión, en cuanto a ingresos. Representa la tasa anual de
incremento en el valor de una inversión y generalmente, es
expresada en términos porcentuales.
- Todos los cálculos están ajustados por
inflación.
- Tanto la participación del empleado como del empleador
en los impuestos a la nómina se incluye en los
cálculos.
- A menos que se señale lo contrario, se usan los
beneficios del Seguro Social y los rendimientos de la
inversión privada, después del pago de impuestos,
para fines de comparación. Es decir, se han restado los
impuestos sobre la renta federal aplicables a los beneficios de
jubilación del Seguro Social (en los pocos casos en que
dichos beneficios son gravables) y de los ingresos del retiro
derivados de los ahorros privados para la jubilación.
- A fin de enfocar sólo en los temas de retiro individual
en torno al Seguro Social, se resta el costo estimado del seguro de
los beneficios a la supervivencia después de la
jubilación, de los impuestos a la nómina del OASI.
Así, sólo se comparan los impuestos sobre la renta y
los beneficios de la jubilación. De igual manera, el modelo
del Seguro Social del Heritage Foundation no supone ningún
cambio en la pensión de invalidez bajo ninguno de los
escenarios alternativos que se describen en el presente estudio. El
mantenimiento de pagos "constantes" del seguro de invalidez
significa que las tasas de rendimiento en este estudio reflejan
solamente la porción de jubilación de los numerosos
programas del Seguro Social. Además, el modelo del Seguro
Social del Heritage Foundation mantiene constante los beneficios y
tributaciones de los beneficios a la supervivencia, antes de la
jubilación, que sustentan este programa.
- Los incrementos futuros en la expectativa de vida y los
sueldos, son tomados en cuenta. A menos que se indique lo
contrario, son consistentes con las suposiciones intermedias de la
Junta de Fideicomisarios del Fondo en Fideicomiso del OASI.
- A menos que se indique lo contrario, las alternativas de
inversión "privada" que se describen en el presente estudio
se basan en cuentas con impuestos diferidos similares a las cuentas
individuales del retiro (IRAs, o "Individual Retirement Accounts"),
pero con contribuciones iniciales que no son deducibles de los
impuestos.

A las
familias con dos fuentes de ingresos promedios, así como a
los hombres y a las mujeres solteras, con un solo ingreso, no les
va bien bajo el sistema del Seguro Social. Los varones hispanos
solteros, con ingresos promedios, son los más duramente
golpeados debido a la menor expectativa de vida y a la falta de
beneficios para cónyuges y sobrevivientes. La tasa de
rendimiento real esperada del Seguro Social para los varones de
ingresos promedios cae de un pico de 3,4% para aquellos nacidos en
1935, a 1,4% para los nacidos en 1975, muy por debajo de lo que
podría obtenerse de una cartera de inversión privada
prudente.
El Cuadro 1 muestra las tasas
de rendimiento del Seguro Social por años de nacimiento
escogidos.
¿Qué
Significan estas Tasas de Rendimiento
en Términos de Dólares?
Debido
al poder que tienen los intereses compuestos, hasta lo que
parecería ser una diferencia relativamente pequeña en
la tasa de rendimiento real puede tener implicanciones
significativas para la riqueza acumulada durante la vida de una
familia hispana. Con el propósito de analizar las
implicaciones en dólares de la menor tasa de rendimiento del
Seguro Social, los autores calcularon las diferencias ajustadas por
inflación entre los beneficios del Seguro Social y lo que
podría acumular un inversionista bastante conservador para
su jubilación, a partir de una cartera repartida
equitativamente entre los bonos del Tesoro de los EE.UU. a largo
plazo y fondos de acciones de mercado con gran actividad y escasa
fluctuación de precios.
Una
pareja con dos ingresos promedio (ambos con 32 años de edad,
en 1997) con dos hijos, puede esperar recibir alrededor de $420,400
en beneficios del Seguro Social a cambio de toda una vida de
impuestos sobre la nómina. Sin embargo, de haber invertido
esos mismos dólares en una cartera integrada hasta en un 50%
por bonos del Tesoro de EE.UU. y en un 50% en títulos
valores de primera clase, esta pareja podría obtener
aproximadamente $767,100 en ingresos de su pensión,
después del pago de impuestos, en dólares de
1997.
Aún una cartera de inversión compuesta
íntegramente por bonos del Tesoro de los EE.UU. a mediano y
largo plazo, supera al desempeño del Seguro Social: para el
momento de su retiro, esta pareja generaría ingresos
vitalicios de pensión, después del pago de impuestos,
de $526,400.
Permanecer en el programa del Seguro Social
significa que las parejas hispanas casadas, en este grupo de edad,
soportarán costos de $106,000 a $346,700 en ahorros de
pensión que podrían haber disfrutado si la ley actual
les hubiese permitido la posibilidad de invertir sus impuestos
sobre la nómina en bonos super seguros del Tesoro de los
EE.UU., o en una mezcla prudente de bonos del Tesoro y
títulos valores de alta calidad. Estas diferencias en
dólares, mostradas en el Gráfico 2, se
traducen en diferencias significativas en las tasas de rendimiento.
El Seguro Social "produce" una tasa de rendimiento del 2,17%
ajustada por inflación para esta pareja. Sin embargo, si la
pareja invirtiera sus impuestos salariales totalmente en bonos del
Tesoro, recibiría una tasa de rendimiento del 3,17%,
mientras que una mezcla equitativa de bonos y valores
generaría un rendimiento anualizado del 4,67%.

Las
ganancias de esta pareja bajo la opción de la cartera mixta,
en el Gráfico 2, son tales que la pareja hispana
podría tomar sus ahorros de retiro y, al jubilarse,
convertir el monto en una renta vitalicia que pagaría
exactamente lo mismo que promete pagar el Seguro Social, y
todavía les quedarían aproximadamente $205,000 en sus
ahorros acumulados a la edad de 67 años para legar a sus
hijos. Este monto podría
ser utilizado para iniciar un negocio, pagar gastos sobre la
educación o cuidado por la salud o, de hecho, para sembrar
la semilla que creará bases de seguridad en la
jubilación de la siguiente generación.
Conclusión
Cuando
se inició el sistema del Seguro Social, su propósito
era el de ayudar al norteamericano común y a aquellos en
posiciones desventajosas, a obtener una seguridad financiera
adecuada en sus años de jubilación. Sin embargo, como
lo demuestra este análisis, además de otros estudios
del Heritage Foundation, el
sistema actual de Seguro Social en realidad podría disminuir
el bienestar de vida de muchos grupos socioeconómicos, aun
bajo las suposiciones más favorables. Entre los grupos que
saldrán perdiendo bajo el sistema actual se encuentran los
hispanos, madres solteras, varones solteros con ingresos bajos,
parejas casadas con hijos e ingresos promedio, y hasta los
profesionales prósperos. De hecho, el norteamericano
común ya entiende que el sistema del Seguro Social no es
buen negocio. Encuestas recientes han demonstrado que muchos
trabajadores proyectan tener que invertir más en el sistema,
en términos reales, de lo que esperan poder recibir en forma
de beneficios de pensión.
Es
casi una certeza que este análisis del sistema del Seguro
Social subestima los costos económicos totales para los
hispanoamericanos. Por ejemplo, no hace ningún intento por
incluir los beneficios de un crecimiento económico
más rápido, sueldos más elevados y mayor
empleo generado por un programa de jubilación en el cual se
permite a las personas individuales invertir sus dólares de
impuestos del Seguro Social y construir la riqueza necesaria que
los mantendrá en su vejez.
Aunque
el debate sobre la reforma al Seguro Social puede enfocarse
ocasionalmente sobre términos técnicos (tales como la
"razón de reemplazo" y el "balance actuarial a largo plazo"
del fondo en fideicomiso) esto significa poco o nada para la
familia común norteamericana. No hay duda que el resultado
del debate será de profunda importancia para ellos. Por
ejemplo, sin importar si el sistema actual siga existiendo o no --
quizás sostenido por recortes en los beneficios e
incrementos en la tributación -- es materia de gran
preocupación para el hispano de 22 años descrito
anteriormente, o para la pareja hispana en sus 30 años que
lucha por acumular suficiente riqueza para poder proveerse a ellos
mismos, y a su familia, una vida mejor.
Para
casi todo tipo de trabajador y de grupo familiar, el retiro bajo el
Seguro Social significa el percibir menos dólares en la
vejez y traspasar menos riqueza a la siguiente generación de
lo que podría hacer esa misma persona si se le permitiera
colocar sus dólares destinados al Seguro Social en
inversiones privadas de jubilación.
William W. Beach es John M. Olin Senior Fellow
en Economía en The Heritage Foundation y Director del Centro
para Análisis de Datos, de Heritage.
Gareth G. Davis es Asistente de
Investigación de la Heritage Foundation.
APÉNDICE:
SUPOSICIONES BÁSICAS Y
METODOLOGÍA
Los
autores del presente estudio utilizaron el Modelo de
Microsimulación de la Tasa de Rendimiento del Seguro Social
del Heritage Foundation para comparar los beneficios que pueden
esperar recibir las familias de distintos tipos de la OASI con los
impuestos del Seguro Social que pagan durante sus vidas
útiles de trabajo.
El
modelo de Heritage trata a los impuestos pagados a lo largo de una
vida de trabajo como una serie de inversiones. La tasa de
rendimiento del Seguro Social es la tasa de rendimiento sobre las
retenciones salariales que adquiriría una renta vitalicia
equivalente en valor a los pagos de beneficios del Seguro Social.
Este rendimiento es la diferencia entre los pagos de beneficios de
Vejez y Supervivencia (después de restar cualquier impuesto
sobre la renta aplicable) y los montos pagados al fondo en
fideicomiso del OASI a través de las retenciones salariales.
En la totalidad de este modelo y del presente estudio, todos los
montos se ajustan por inflación y se expresan en
términos de poder adquisitivo de 1997.
El
modelo del Heritage Foundation incluye ambas partes de los
impuestos de OASI: la parte pagada por el empleador y la parte
pagada directamente por el empleado. Sin embargo, al calcular el
rendimiento se elimina un monto de los impuestos pagados
equivalente a la prima de una póliza de seguro de vida que
tenga el mismo valor que los beneficios pagados a los hijos de los
trabajadores (y al cónyuge a cargo del cuidado de esos
hijos) que fallecen antes de su jubilación. Esto significa
que no es injusto que los cálculos incluyan el costo de los
beneficios del cónyuge al calcular la tasa de rendimiento en
términos de la renta de retiro. Los analistas de Heritage
también parten de la premisa que, a partir del año
2015, las tasas impositivas aumentarán en el monto que la
Junta de Fideicomisarios de la Administración del Seguro
Social considere necesario para financiar los beneficios de OASI
contenidos en la legislación actual.
Los
ingresos sobre los cuales se aplican las tasas tributarias del
OASI, se basan en una proporción del índice salarial
promedio de la Administración del Seguro Social. Se supone
que los trabajadores hispanos que reciben un salario promedio
perciben un 69,63% del índice salarial promedio. Los valores
de este sueldo en años anteriores se extraen de datos
históricos contenidos en el informe anual de la Junta de
Fideicomisarios para el año 1997, y el crecimiento futuro de
los sueldos se basa en la mejor estimación de los
Fideicomisarios sobre cuál será la tasa de incremento
del salario promedio. Se supone que todos los trabajadores empiezan
a trabajar el día que cumplen 21 años y que
continúan trabajando justo hasta la edad en la que adquieren
el derecho a los beneficios completos para la Vejez y Supervivencia
del Seguro Social. Para aquellos que se jubilen en 1997, la edad de
retiro es de 65 años; pero bajo la legislación
actual, esta edad de retiro está programada para avanzar
gradualmente hasta llegar a 67, para aquellos nacidos en 1960 y en
años posteriores.
El
modelo calcula los beneficios a la Vejez y la Supervivencia
posteriores a la jubilación para personas individuales
según las fórmulas estipuladas en la
legislación actual y dentro de las "mejores suposiciones"
económicas contenidas en el Informe Anual de 1997 de la
Junta de Fideicomisarios, hasta la fecha en que expiran sus
expectativas de vida. En este modelo no se incluyen impuestos ni
beneficios por Seguro de Invalidez.
El
modelo utiliza expectativas de vida extraídas de los Cuadros
de Vida para los Estados Unidos del año 1992, del Centro
Nacional de Estadísticas de Salud. Los
analistas del Heritage Fopundation ajustaron estos cuadros de vida
para cambios futuros en la expectativa de vida usando proyecciones
a mediano plazo del Informe de los Fideicomisarios, del año
1997.
A lo
largo del presente estudio, se han realizado comparaciones entre lo
que podrían acumular las familias durante sus vidas activas
de trabajo si se les permitiera invertir sus impuestos del Seguro
Social para la Vejez y Supervivencia (menos la prima de seguro
equivalente al valor de los beneficios del OASI antes de la
jubilación) y lo que podrían esperar recibir, en
promedio, en forma de beneficios a la la Vejez y Supervivencia. Se
toma en consideración distintas suposiciones en
relación con la composición de la cartera de
inversiones privadas del trabajador. Para los años
anteriores a 1997, se utilizan tasas históricas ajustadas
por inflación para los bonos del Tesoro de los EE.UU. a
largo plazo y a los títulos
valores de los EE.UU., con el propósito
de determinar, respectivamente, la tasa de rendimiento de los bonos
y la de los valores. Para el período desde el año
1997 en adelante, los analistas del Heritage Foundation usan
proyecciones de las tasas de rendimiento reales sobre bonos del
Tesoro de los EE.UU. a 30 años, con el fin de estimar los
rendimientos de las inversiones en bonos. Estas proyecciones fueron
realizadas por la empresa de asesoría económica WEFA,
Inc., y publicadas en sus Proyecciones Macroeconómicas a
Largo Plazo para octubre de 1997. El
promedio eventual a largo plazo de estas proyecciones es una tasa
de rendimiento real del 2,8%. La tasa de rendimiento real
anualizado sobre los títulos valores se estima en un 5,7%,
lo que se encuentra en el límite inferior de las
estimaciones profesionales sobre rendimientos a largo plazo de los
títulos valores.
Modelo De
Microsimulación De The Heritage Foundation Para La Tasa De
Rendimiento Del Seguro Social
El
Modelo de Microsimulación del Heritage Foundation para la
Tasa de Rendimiento del Seguro Social computa la tasa de
rendimiento anualizada explícita del Seguro Social sobre la
base de los impuestos que, según se proyecta,
pagarían las personas individuales o parejas, así
como los beneficios que pueden esperar recibir durante su vida. El
modelo no enfoca sobre la presentación de estimaciones de
las tasas de rendimiento "promedio" para las poblaciones
existentes, sino que, en cambio, utiliza datos para construir tipos
individuales y de familias representativas y para estimar las tasas
de rendimiento que podrían esperar recibir dichos tipos
representativos.
Tasa De Rendimiento Interno
Se
define a la tasa de rendimiento interno como la tasa que
fijará el valor de descuento esperado de la corriente de
pagos de impuestos OASI del Seguro Social (es decir, impuestos
[Ti]) equivalentes a la corriente de ingreso descontado
esperado del sistema (es decir, beneficios [Bi]).
Tasa de descuento
r es la tasa de descuento, de modo
que

Contribuciones al Seguro Social
Los
impuestos pagados por una persona individual se calculan
multiplicando los ingresos gravables de esa persona y los ingresos
de actividades por cuenta propia en un año dado, por la tasa
tributaria del OASI para ese año. Se supone que cada persona
en particular empieza a trabajar el día que cumple 21
años y deja de trabajar en la fecha en que, por ley,
adquiere el derecho a cobrar los beneficios completos del Seguro
Social a la Vejez. La tasa tributaria del OASI es extraída
de la legislación actual hasta el año 2015, fecha a
partir de la cual las tasas tributarias son ajustadas anualmente,
de modo que los ingresos y egresos del programa del OASI sean
equivalentes.
La
renta tributaria en un año dado se calcula multiplicando los
ingresos de esa persona por la tasa de impuestos del OASI.
Ti =
xi*Wi -
Li
donde
x es la tasa tributaria OASI (participación
combinada de empleado y empleador) para el año i,
Wi es el sueldo, salario o ingreso
auto-generado gravable total para el año i; y
Li es un monto equivalente al valor de una
prima de seguro de vida igual al valor actuarial de la cobertura
del OASI previa a la jubilación.
Utilidades
Se
supone que las ganancias anuales de la persona son una
proporción fija del índice de sueldo promedio del
Seguro Social para los trabajadores empleados y
auto-empleados. Se define a los trabajadores hispanos de ingresos
promedio como aquellos que reciben $17,911 en sueldos y
salarios.
Para
los períodos subsiguientes a 1996, se supone que el
índice salarial promedio crece a la tasa estimada bajo las
proyecciones "intermedias" realizadas por la Junta de
Fideicomisarios del Seguro Social en su Informe Anual de
1997. En
el caso del escenario de la "Pareja Casada, con Un Solo Ingreso",
se supone que uno de los cónyuges no paga impuestos OASI
durante su vida. En el caso del escenario de la "Pareja Casada, con
Dos Ingresos", se supone que cada asalariado paga impuestos
OASI.
Beneficios a La Vejez y Supervivencia,
Posteriores a La Jubilación
Los
beneficios del OASI se calculan sobre la base de la fórmula
del "punto de flexión" -- los niveles de ganancias a partir
de los cuales se calculan los montos de beneficios -- según
se especifica en la legislación actual. Por ejemplo, para
calcular el monto de beneficios mensuales para una persona que
recién puede optar a recibir los beneficios completos de la
Vejez bajo el Seguro Social en 1995, se calcula el Promedio de
Ganancias Mensuales Indexadas (AIME) de la persona de acuerdo a las
fórmulas contenidas en la legislación actual. A las
personas que recibían beneficios por primera vez en 1997 se
les pagaba 90% de su AIME hasta el punto de flexión, de
$437, 32% de cualquier ganancia entre los puntos de flexión
de $437 y $2,635, y 15% de cualquier monto que superara los $2,635
(hasta el monto máximo de ganancias gravables). Para los
años subsiguientes a 1997, estos puntos de flexión
son indexados a tasas en las proyecciones de rango "intermedio"
contenidas en el Informe de los Fideicomisarios de 1997.
Los
beneficios se pagan hasta el punto de expectativa de vida de la
persona individual. Estos cuadros están ajustados para
incorporar el efecto completo de los cambios en la expectativa de
vida que los Fideicomisarios de los Fondos en Fideicomiso del
Seguro Social estiman que se producirán a lo largo del
período 1993-2070.
Seguro de Supervivencia
Para
las parejas casadas, se encuentra una aproximación al valor
del Seguro de Supervivencia previo a la jubilación -- pagado
a los hijos de trabajadores cubiertos fallecidos, además del
cónyuge a cuyo cuidado se encuentran -- restando de los
impuestos (Ti) la prima requerida para adquirir
una póliza de seguro de vida equivalente. Se supone que las
personas cubiertas mantienen dos pólizas de seguro de vida a
10 años, durante 20 años entre las edades de 25 y 55.
Para cada trabajador cubierto que cumpliera 35 años en 1997
y que tuviera dos hijos y recibiera un sueldo promedio, se estima
que la póliza de Seguro a la Supervivencia
equivaldría a una póliza de seguro de vida a 10
años por valor de $295,000. Para cada trabajador que percibe
ingresos promedios, con dos hijos, que cumpliera 45 años en
1997, se supone que la póliza de Seguro a la Supervivencia
es equivalente a una póliza de seguro de vida a 10
años por un valor de $194,700. Las primas anuales del
mercado asegurador requeridas para adquirir cada monto de $250,000
en pólizas de seguro (en 1997), se estiman respectivamente,
en $167 y $345 para un varón y $150 y $230 para una
mujer.
Las estimaciones del componente de seguro de vida están
indexadas a los cambios en el Monto de Seguro Primario del
asalariado, que se utiliza para calcular los
beneficios de jubilación del trabajador.
En el
caso de la pareja casada con una sola fuente de ingresos, se supone
que cada cónyuge tiene la misma edad. Después de su
jubilación, se paga a la pareja 150% del monto de beneficios
pagaderos a un solo beneficiario durante la vida del esposo.
Durante el período transcurrido entre la muerte del esposo y
la muerte de la esposa, se paga a la esposa el 100% del monto de
beneficios pagadero a un solo receptor.
Expectativa de vida
La
expectativa de vida de acuerdo a la edad del trabajador para 1992
se estima en base a datos contenidos en los Cuadros de Vida del
Centro Nacional de Estadísticas de Salud para 1992. Sin embargo,
estas estimaciones sólo reflejan las condiciones
demográficas imperantes en 1992, pero no la tendencia
ascendente secular a largo plazo en la expectativa de vida que
causará la mejoría en el cuidado de la salud y
creará mejores niveles de nutrición.
Por
ejemplo, la Junta de Fideicomisarios del Fondo en Fideicomiso del
Seguro Social estima que la expectativa de vida al nacer
aumentará en 5,8 años para los varones y 4,6
años para las mujeres entre 1997 y 2070 y que la expectativa
de vida a la edad de 65 años aumentará en 3
años para las mujeres y 2,9 años para los varones. Para fines de crear
expectativas de vida y proyecciones que representen estas
tendencias proyectadas, es necesario ajustar los Cuadros de Vida de
1992. Se hicieron tres ajustes a los Cuadros de Vida de 1992, de
modo que se adecuaran a las estimaciones de expectativa de vida
para los hispanos, contenidas en las proyecciones de
población de la Oficina del Censo de los EE.UU.
Primero, los analistas del Heritage
Foundation efectuaron un ligero ajuste a los Cuadros de Vida de
1992 aplicando un índice ponderado por edad que se ajusta al
incremento estimado en la expectativa de vida entre 1992-1997:
Q
= E + J, y
J
= ((O/65)*S +((65-O)/65)*X)
donde
Q = expectativa de vida
estática para 1997 "ajustada";
J = incremento en la expectativa
de vida entre 1992-1997, ponderado por edad;
E = expectativa de vida basada en
"cuadros de vida estática" para 1992;
O = edad en 1992 (rangos desde 16
a 60); y
S y X = respectivamente,
el aumento de expectativa de vida al nacimiento y a la edad de 65
años entre 1992-1997.
Segundo, los analistas del Heritage
Foundation reconocieron que los avances en la expectativa de vida
en el período posterior a 1997 no serán uniformes a
través de la distribución por edades. La
Administración del Seguro Social estima que la expectativa
de vida al nacer aumentará mucho más rápido
que la expectativa de vida a la edad de 65 años. Para
calcular el incremento en la expectativa de vida para las personas
entre estos dos puntos (nacimiento y 65 años), se usa un
índice ponderado por edad:
G
= ((A/73)*B +((65-A)/73)* x')
donde
G = aumento general de expectativa
de vida para un grupo de edad en particular entre 1992-2070;
A = edad en 1997 (se extiende en
el modelo desde 21 a 65 años);
B = aumento de expectativa de vida
al nacimiento entre 1997 y 2070; y
x' = aumento de expectativa de
vida a la edad de 65 años entre 1997 y 2070.
G puede ser utilizado para
construir un cuadro de vida proyectada para el año 2070
únicamente, siendo L, en ese momento, la
expectativa de vida por cada grupo de edad en 1997 y G es
el aumento de expectativa de vida que se espera que se produzca
para esa edad en particular entre 1997 y 2070:
L
= Q + G.
Tercero, esta proyección
también debe tomar en cuenta el hecho que los avances en
expectativa de vida estarán distribuidos a lo largo del
tiempo así como a través de la distribución
por edades. Los aumentos en la expectativa de vida proyectados
estarán distribuidos a lo largo de un período entre
el momento actual y 2070. Cuanto más tarde nazca un
consorte, mayor será la proporción de esta longevidad
aumentada desde el punto en el cual puede suponerse que los
consortes se beneficiarán. A fin de estimar hasta qué
grado un consorte dado se beneficiará de este incremento en
la expectativa de vida, se utilizaron las siguientes ecuaciones
lineares de ponderación:
Expectativa de Vida "Dinámica" =
Y+ R*(G)
donde
Y = Q, o expectativa de vida en
1997;
R = ((2070-V)/73); y
V = año en que expira la
expectativa de vida de la persona.
Notas