En
este país hay demasiados hispanoamericanos que no tienen
acceso a los seguros médicos más básicos y
elementales. Es más, todos los estudios señalan que
la falta de acceso a seguros médicos afecta
desproporcionadamente a la creciente comunidad hispana en los
Estados Unidos. De acuerdo a un reciente estudio de Aetna US
Healthcare, la comunidad hispana tiene el nivel más bajo de
personas con seguros médicos. Más de una tercera
parte de la población, o un 39% de los hispanos no tienen
seguro médico, en comparación con sólo un 14%
entre los blancos no-hispanos. En otro estudio
llevado a cabo por el Commonwealth Fund en compañías
pequeñas y medianas, aquellas con menos de 100 empleados, el
63% de los trabajadores blancos no-hispanos tenían seguros
médicos, en comparación con sólo 38% entre los
trabajadores de origen hispano. Estos estudios
confirman los resultados de un reciente informe de la Oficina del
Censo de los Estados Unidos que señala que 34.2% de los
hispanos no tiene seguros médicos, comparado con sólo
12% entre los blancos no-hispanos.
Existe una estrecha conexión entre
la falta de seguros médicos y el tipo de empleo de cada
individuo. La razón es simple: la mayoría de los
residentes de este país obtienen su seguro médico a
través del empleo. Al obtener su seguro médico a
través de su centro de trabajo bajo la ley actual, los
trabajadores son elegibles a recibir amplios e ilimitados
beneficios por la compra de esos seguros. Ahora bien, esos mismos
beneficios no existen para personas que compran sus seguros fuera
del lugar de empleo. En la actualidad, 65% de las familias sin
seguros médicos son aquellas donde el jefe de familia
trabaja a tiempo completo. Y como la
mayoría de los trabajadores hispanos están
concentrados en la industria del servicio y en pequeñas
empresas, que por lo general no ofrecen o no pueden ofrecer seguros
médicos, los hispanos están afectados
desproporcionadamente por la falta de acceso a estos seguros.
Los
trabajadores que adquieren su seguro médico fuera del lugar
de empleo, no deben ser discriminados por un código de
impuestos federal. Existe una mejor alternativa para mejorar el
acceso a seguros médicos en la comunidad hispana. Se debe
ofrecer un alivio contributivo directo a los que pagan impuestos, o
certificados para comprar seguros médicos si no tienen
ingreso sujeto a impuestos--conocidos en inglés como
"refundable tax credits." Esta opción ayudará a
establecer un sistema más justo en el código de
impuestos y en el mercado de seguros médicos para todos los
trabajadores. Al mismo tiempo, reducirá la necesidad de
depender en programas de salud gubernamentales como el Medicaid u
otros programas de asistencia pública. Además,
mejorará el acceso a los seguros médicos, y
moverá a millones de familias hispanas al mercado privado de
seguros médicos que ofrece mejores servicios y beneficios a
los
consumidores.
PORQUE LA FALTA DE SEGUROS MÉDICOS
AFECTA DESPROPORCIONADAMENTE A LOS HISPANOS
El
mercado de seguros médicos en los Estados Unidos se
concentra primordialmente en el lugar de empleo. Todos los
residentes de este país, empleados y empleadores, reciben
beneficios a través del código de impuestos
únicamente si adquieren su seguro médico a
través de su centro de trabajo. Los dueños de las
compañías que ofrecen estos seguros reciben grandes
alivios contributivos mediante deducciones en sus impuestos. Al
mismo tiempo, los empleados que adquieren sus seguros
médicos a través de su centro de trabajo
también reciben beneficios, pero, en vez de una
deducción en sus impuestos, este recibe lo que se conoce
como una "exclusión de impuestos" en el valor del seguro
médico que ofrece su empleo. Esto no ocurre con los
empleados que obtienen su seguro médico fuera del centro de
trabajo. En estos casos, el código de impuestos federal
penaliza a los trabajadores que compran seguros médicos por
su cuenta requiriéndoles que paguen por estos seguros con
fondos después de pagar los impuestos. Para la
mayoría de los trabajadores, este costo adicional les
dificulta la posibilidad de adquirir seguros médicos por su
cuenta.
Las
dos razones principales por la que tantos hispanos carecen de
seguros médicos son sus bajos ingresos y que trabajan para
compañías pequeñas que no ofrecen seguros
médicos. Mientras más bajo el ingreso, menos
probabilidades tiene el trabajador de adquirir un seguro
médicos para él y su familia. Las pequeñas
empresas, aquellas con menos de 25 empleados, son por lo general
las que tienen menores probabilidades de ofrecer seguros
médicos a través del empleo. Si nos dejamos llevar
por el Censo del 1990, los hispanos, con un ingreso per capita de
sólo $10,773 y en su mayoría trabajando en
pequeñas empresas, predominantemente en la industria del
servicio, no obtendrán seguros médicos a
través del empleo y no tendrán suficiente ingresos
para adquirirlos por su cuenta.
Demasiado Pobres, Pero no lo
Suficiente.
Si un individuo trabaja para una compañía grande,
las probabilidades son que los beneficios ofrecidos y los
beneficios contributivos son muy generosos. Ahora bien, si este
mismo individuo tiene un ingreso medio o bajo y trabaja para una
compañía más pequeña, los beneficios
contributivos son mucho menos generosos. Personas sin destrezas
especializadas por lo general no trabajan para las grandes
corporaciones y no reciben un salario que les permita comprar un
seguro médico. Si este trabajador decide tratar de comprar
un seguro por su cuenta, inmediatamente se dará cuenta que
cuesta mucho más de lo que puede pagar. Este es el problema
que confrontan los trabajadores de bajos ingresos en los Estados
Unidos.
En
la comunidad hispana, la gran mayoría de las personas que no
tienen seguros médicos, son trabajadores de bajos ingresos,
que no cualifican para programas gubernamentales como Medicaid,
pero no ganan suficiente dinero para poder comprar estos seguros
por su cuenta. Casi todos los que viven en este país conocen
personalmente a alguna persona que sufre esta realidad. Pero, con
el propósito de poner todo esto en perspectiva, tomemos el
caso de Martha Sánchez, divorciada con dos hijos menores de
edad en Miami. Martha trabaja como recepcionista en una
pequeña firma de abogados, ganando aproximadamente $10 la
hora. Su trabajo no ofrece seguro médicos, y ella no gana lo
suficiente para comprarlo por su cuenta.
Este
es el caso de muchos trabajadores hispanos. Ellos no cualifican
para Medicaid, un programa de salud gubernamental para personas de
bajos ingresos, pero no ganan lo suficiente para comprar seguros
médicos por su cuenta. Para complicar esto aún
más, entre los trabajadores hispanos hay una gran movilidad
entre distintos trabajos, que por lo general no ofrecen seguros
médicos. Como mencionamos anteriormente, el actual sistema
de seguros médicos que esta basado principalmente a
través del empleo, está dejando a demasiados
trabajadores y a sus familias, dispuestos a trabajar sin seguros
médicos.
QUE PUEDE HACER EL CONGRESO PARA RESOLVER
ESTO
¿Qué puede hacer el Congreso
para ayudar a alguien como Martha Sánchez a conseguir un
seguro médico para ella y su familia? Los miembros del
Congreso pueden empezar a implementar leyes que promuevan igualdad
y equidad entre las personas que obtienen su seguro médico
en el empleo y aquellos que lo obtienen por su cuenta. El Congreso
tiene que terminar con la discriminación que existe contra
las personas que compran su seguro médico por su cuenta.
Existen varias formas de lograr esto:
-
Establecer Créditos
Contributivos para Ayudar a las Personas que no Tienen Seguros
Médicos.
El Congreso puede establecer incentivos contributivos
razonable para los individuos que no tienen acceso a seguros
médicos a través de su empleo. Para poder alcanzar a
más de los trabajadores de bajos recursos, el Congreso puede
promulgar un programa de créditos contributivos
reembolsables para ofrecerle recursos adicionales a estos
trabajadores para que puedan comprar seguros médicos. Para
garantizar que estos créditos contributivos sean totalmente
asequibles a personas de bajos ingresos y a pequeñas
empresas, este sistema debe ser integrado al sistema de impuestos
retenidos de la nómina de pagos. En otras palabras, los
trabajadores podrían pagar el costo del seguro
médico, o parte del costo, reteniendo el dinero que le
quitarían automáticamente de su salario. El Congreso
también podría ofrecerle la alternativa a las
compañías pequeñas, de poder pagar
directamente los costos de estos seguros si así lo
prefieren.
-
Promover "Pooling" o Agrupaciones para
Uso Común y la Creación de Supermercados de Seguros
Médicos.
El Congreso podría promover la creación de
"Healthmarts" o supermercados de seguros médicos para
transferir las selecciones de planes de seguros del empleador al
trabajador. Esta iniciativa le ofrecería los trabajadores la
libertad de escoger entre una lista de opciones y seleccionar aquel
plan que mejor se adapte a sus necesidades individuales. El
Congreso debería trabajar con los gobiernos estatales para
eliminar los obstáculos legales y las regulaciones que
interfieren con la implementación de este tipo de
iniciativa. Esto ayudaría a promover un mejor acceso a estos
seguros, ayudaría a reducir los costos y fomentaría
planes más responsables que respondan a las necesidades del
consumidor.
-
Permitirle a Individuos y Familias a
Tener Disponible los Mismos Alivios Contributivos que Disponen las
Grandes Corporaciones, en Caso de que Quieran Comprar sus Seguros
Médicos a Través de Organizaciones Fraternales o
Comunitarias.
El Congreso puede crear un sistema uniforme donde los
consumidores que decidan comprar sus seguros médicos a
través de asociaciones u organizaciones comunitarias tengan
los mismos beneficios y créditos contributivos que
actualmente reciben las grandes empresas y sus empleados. Estas
organizaciones locales podrían auspiciar planes de seguros
médicos y actuar como agentes representando a sus miembros
para asegurarse que los beneficios de salud y los servicios que
ofrezcan estos planes reflejen las necesidades especiales de sus
comunidades. Esto ayudaría a promover un sistema de seguros
médicos mucho más responsable a las comunidades donde
presta servicios y ayudará a que estos planes reflejen las
necesidades especiales de las distintas comunidades.
Los miembros del Congreso, y otros
líderes de opinión pública, deben reconocer
las diferencias en los patrones de salud y las enfermedades entre
los distintos grupos étnicos y raciales en los Estados
Unidos. Por ejemplo, la comunidad africano-americana tiende a tener
mayor incidencia de hipertensión y enfermedades
cardiovasculares que otros grupos étnicos. De la misma
forma, en la comunidad hispana, encontramos una mayor incidencia de
diabetes en comparación con la población general.
Tener estas organizaciones comunitarias que conocen estas
diferencias auspiciando planes de seguros médicos, con
doctores trabajando junto a ellos, es una forma de proveer mejores
servicios médicos y a un precio más bajo a sus
miembros.
Por lo tanto, el Congreso y la
Administración deben trabajar de cerca con organizaciones
hispanas de salud como COSSMHO y el Colegio Interamericano de
Médicos y Cirujanos para desarrollar una campaña de
educación pública que promueva la importancia de
tener un seguro médicos privado. Al mismo tiempo, las
organizaciones hispanas deben alentar a nuestros jóvenes a
estudiar y entrar al campo de la medicina. Aun cuando los adelantos
en la medicina son el sello de distinción del sistema de
salud en este país, no hay suficientes doctores en este
país que entiendan las necesidades especiales y las
preocupaciones particulares de esta comunidad bilingüe y
bicultural.
- Examinar Detenidamente el Código
de Impuestos Federal para Promover Seguros Médicos Privados
a Precios más Razonable y que el Trabajador Pueda Mantenerlo
aun si Cambia de Trabajo.
El Congreso puede promover cambios en las leyes de impuestos
federales para ayudar a los trabajadores de bajos ingresos y a los
dueños de pequeños negocios a tener acceso a seguros
médicos a precios razonables. Quizás el mejor cambio
y el más importante sería reemplazar la actual
exclusión de impuestos con un crédito en los
impuestos a los trabajadores individuales cuando compran seguros
médicos. Aun cuando esto significaría que los
beneficios de salud de un empleado serían sujetos a
impuestos, este crédito cubriría el costo del seguro
médico, y el crédito se mantendría con el
trabajador si este cambiara de trabajo. Este tipo de cambio
haría que los seguros médicos fueran propiedad del
trabajador, y de esta forma aumentaría el nivel de seguridad
al saber que cambiar de trabajo no significa perder el seguro
médico.
Sin tener que llegar a reemplazar
completamente el sistema actual de exclusión de impuestos y
establecer un sistema nacional de créditos de impuestos, el
Congreso podría asegurarse que todos los individuos que
obtengan seguros médicos fuera del lugar de empleo o
aquellos que tengan negocio propio, puedan deducir la totalidad del
costo de la prima del seguro médico. Aun cuando actualmente
existen deducciones limitadas, y el Congreso se esta moviendo en la
dirección correcta, es importante que la deducción
total sea aprobada a la mayor brevedad posible.
Para lograr promover las agrupaciones para
uso común ("pooling") entre los pequeños negocios,
con el propósito de reducir el costo de los planes de salud,
el Congreso podría ofrecer alivios contributivos. Estos
pequeños negocios podrían recibir un crédito
en sus impuestos, que comenzaría con las empresas más
pequeñas con menos de 10 empleados.
- No Empeorar la Situación para
las Familias de Bajos Ingresos al Aumentar los Costos de Salud y
Hacer que Aumenten los Precios de los Seguros Médicos.
Los oficiales federales y estatales a cargo del debate sobre
los programas de salud deben de enfocar su atención en
reducir el peso y las consecuencias de las regulaciones y los
mandatos gubernamentales, y en reformar las leyes de
litigación mientras se promueve la responsabilidad personal.
La falta de seguros médicos y los seguros que cubren por
debajo de lo necesario, son problemas muy complejos, y estas
recomendaciones son componentes básicos para una
solución real y permanente.
Desafortunadamente, hay demasiados
miembros del Congreso que insisten en expandir las regulaciones y
los mandatos gubernamentales, y en aumentar el uso de la
litigación en el sistema de salud. Este tipo de
acción sólo nos llevará a aumentar los costos
de salud y reducir el número de trabajadores con seguros
médicos para sus familias. Un ejemplo de esto es una
propuesta legislativa en el Congreso que permitiría los
litigios y las demandas en las cortes por daños y perjuicio
no sólo contra los planes de salud privados, sino
también contra las los empleadores que ofrecen esos planes
de salud a sus trabajadores. De ser implementadas, estas medidas
llevarían a muchos empleadores que actualmente ofrecen
seguros médicos a sus trabajadores a terminar estos
beneficios para evitar el riesgo de ser demandado en las cortes por
los errores que pueda haber cometido una compañía de
seguros médicos. Si esto ocurre, y no existe
protección para estos trabajadores que perderían sus
seguros médicos, tendríamos un gran problema en
nuestras manos. La única protección que
tendrían los trabajadores y sus familias contra este tipo de
acción congresional sería en la forma de
créditos contributivos o supermercados de seguros
médicos para mejorar el acceso y reducir los costos de estos
seguros a nivel individual.
Como dijo recientemente Greg Scandlen, un
analista de la política de salud pública del CATO
Institute en Washington, D.C.:
¿Los empleadores están
cansados de los programas de salud, y quién los puede
criticar? Cincuenta años después de la
implementación de la exclusión contributiva para
beneficios de salud, y 25 años después del Acta de la
Seguridad de Ingresos del Empleado Retirado, los empleadores se
encuentran gastando más que nunca en programas de seguros
médicos, y lo único que reciben a cambio es un gran
dolor de cabeza.
Si los funcionarios públicos
continúan pasando leyes y regulaciones que aumentan los
costos y los riesgos para los empleadores que ofrecen seguros
médicos, el número de trabajadores hispanos sin
seguros médicos llegará a un nivel sin precedentes. Y
nuestra comunidad no puede darse el lujo de confrontar este tipo de
problemas.
CONCLUSIÓN
La
falta de acceso a seguros médicos privados es un problema
que afecta desproporcionadamente a la comunidad hispana en los
Estados Unidos. Aun cuando hay una variedad de razones para esto,
la principal es la situación de empleos en la comunidad
hispana. Por lo general, son trabajadores de bajos ingresos,
concentrados en la industria del servicio que muy a menudo provee
salarios más bajos y no ofrecen seguros médicos en el
empleo. Esto los convierte en trabajadores que no ganan lo
suficiente para poder comprar seguros médicos por su cuenta,
pero al mismo tiempo no son lo suficientemente pobre para
cualificar para programas gubernamentales de salud como
Medicaid.
Mientras algunos funcionarios
públicos preferirían simplemente incluir a estos
trabajadores en una versión expandida de Medicaid en la que
los individuos y sus familias sólo recibirían los
beneficios que los oficiales de gobierno les ofrezcan, existe una
mejor opción. Esto implica cambiar el sistema contributivo
para los seguros médicos y ofrecerle a estos trabajadores de
bajos recursos que no tienen seguro, créditos contributivos
que les ayuden a cubrir los gastos de las primas de los seguros que
mejor se adapten a sus necesidades particulares. Este nuevo
sistema, que eliminaría la discriminación que existe
contra los trabajadores que compran sus seguros médicos
fuera del lugar de empleo, abriría nuevas oportunidades para
que organizaciones fraternales, religiosas y comunitarias,
particularmente en las comunidades hispanas, puedan auspiciar
opciones de planes de salud, manejar clínicas, y establecer
nuevas y mejores prácticas de medicina que sean atiendan las
necesidades particulares de las comunidades que sirven.
El
sistema contributivo que afecta los planes de seguros
médicos, y por lo tanto el carácter del mercado de
estos seguros, es gobernado por la ley federal. El Congreso
debería trabajar para desarrollar programas para reducir el
número de trabajadores sin seguros médicos en este
país, sin aprobar leyes innecesarias que incrementen los
costos y los riesgos de ofrecer seguros médicos. El Congreso
debe de eliminar las barreras que existen para crear un mercado de
seguros más asequible y menos costoso, establecer los
mecanismos para que exista una mejor relación entre las
familias y los planes de seguro médico, y con ello reducir
el número de trabajadores sin protección que no
tienen estos seguros.
Roberto García de
Posada es el Director Ejecutivo del Hispanic Business Roundtable
con oficinas centrales en Washington, D.C.